Para otro día

Cartas para el futuro: para abrir un cumpleaños, una boda o un mal día

Hay cartas que se escriben para hoy y cartas que se escriben para otro día. Una carta para que tu hija la abra cuando termine la carrera. Una para tu pareja, para el día que cumpláis veinticinco años juntos. Una para ti, para leer dentro de diez años. Incluso una para un mal día que todavía no ha llegado.

Las cartas para el futuro tienen algo especial: congelan quién eres ahora y lo que sientes ahora, y lo entregan en el momento exacto en que más va a significar. Esta entrada te da ideas de ocasiones, qué poner dentro y cómo guardarlas para que lleguen a tiempo.

Por qué escribir una carta para el futuro

Cuando escribes para otro día, escribes de otra manera. No respondes a lo que acaba de pasar; piensas en lo que importa de verdad. Y quien la recibe no solo lee unas palabras: lee a la persona que eras cuando las escribiste.

Hay algo más. Las fechas importantes llegan con prisa. Una boda, una graduación, el nacimiento de un nieto: días llenos de gente y de ruido en los que casi nunca hay tiempo para decir lo que sientes con calma. Una carta escrita meses o años antes llega justo ahí, con todo lo que querías decir.

Ideas de cartas para el futuro de tus hijos

  • Para el día que cumpla 18 años. La más clásica. Tienes una guía completa en carta para tu hija o tu hijo que cumple 18 años.
  • Para cuando termine sus estudios. Lo que viste en los años de exámenes, lo orgulloso que estás, lo que viene.
  • Para su primer día de trabajo. Algo que te habría gustado oír a ti.
  • Para el día de su boda. Cómo era de pequeño, qué deseas para su vida en pareja.
  • Para cuando sea padre o madre. Quizá la carta que más se relee: cómo te sentiste tú cuando nació, qué aprendiste, que no hace falta ser perfecto.
  • Para un cumpleaños cualquiera. A los 30, a los 40. Que la carta llegue sin motivo también tiene su encanto.

Cartas para el futuro de un bebé

Muchos padres empiezan a escribir antes incluso de que nazca. Una carta para el bebé que viene en camino, otra en su primer cumpleaños, otra cada año. Cuando sea adulto, tendrá algo que casi nadie tiene: el relato de su infancia contado por quien la vivió con él.

Cartas «ábrela cuando»

Las cartas «ábrela cuando» son un clásico entre parejas, amigos y familias: un sobre para cada situación, con instrucciones en el exterior. Ideas que funcionan:

  • Ábrela cuando estés triste.
  • Ábrela cuando no puedas dormir.
  • Ábrela cuando me eches de menos.
  • Ábrela cuando hayas tenido un día horrible en el trabajo.
  • Ábrela cuando necesites reírte.
  • Ábrela cuando consigas algo que llevas tiempo buscando.
  • Ábrela cuando dudes de ti.
  • Ábrela cuando hayamos discutido.
  • Ábrela el día de nuestro aniversario.
  • Ábrela cuando te mudes de casa.

Qué poner dentro

  • Un recuerdo compartido que encaje con el momento: el día que os reísteis tanto, la vez que superasteis algo juntos.
  • Una frase que necesite oír. «Esto también pasará». «Eres más fuerte de lo que crees». «Estoy orgulloso de ti».
  • Algo pequeño: una foto, una entrada de cine guardada, una receta, una lista de canciones.
  • Un plan: «Cuando leas esto, llámame y nos vamos a cenar».

Una carta para tu yo del futuro

También puedes escribirte a ti. Es un ejercicio que se hace en muchos colegios, pero funciona a cualquier edad. Algunas preguntas para empezar:

  • ¿Cómo es tu vida ahora mismo? ¿Dónde vives, con quién, a qué te dedicas?
  • ¿Qué te preocupa hoy?
  • ¿Qué te hace feliz?
  • ¿Qué esperas haber conseguido cuando leas esta carta?
  • ¿Qué consejo te das para entonces?

Al leerla años después, te sorprenderá lo que ha cambiado y lo que sigue igual.

Cómo empezar una carta para el futuro

Querida Elena: cuando leas esto tendrás treinta años, y yo estaré escribiendo con tu dibujo de la clase de infantil pegado en la nevera.

Hijo: hoy has dado tus primeros pasos. Te escribo para que sepas cómo fue, porque tú no lo recordarás y yo no quiero olvidarlo.

Cariño: si estás leyendo esto, hemos llegado a nuestras bodas de plata. Te escribo desde nuestro primer piso, el de la ventana que no cerraba.

Cómo guardarlas para que lleguen a tiempo

Este es el punto débil de las cartas para el futuro: hay que guardarlas durante años y acordarse de entregarlas.

  • En papel: un sobre cerrado con la fecha o la ocasión escrita fuera, guardado en una caja que conozca alguien de confianza. El riesgo es que se pierda en una mudanza o que nadie se acuerde.
  • Por correo electrónico programado: algunas herramientas permiten enviar un correo en una fecha futura, pero las cuentas cambian y los correos acaban en spam.
  • Con una cápsula del tiempo: muy bonita para las cartas a uno mismo, pero poco práctica para fechas concretas.
  • Con una app pensada para eso: que guarde la carta, con fotos o con tu voz, y la entregue el día que elijas, aunque falten muchos años.

Sea cual sea el método, piensa también en qué pasaría si tú no pudieras entregarla. Lo contamos con calma en una carta para tus hijos para cuando tú ya no estés.

En Último Latido puedes escribir una carta para un día concreto, añadir fotos, un álbum o tu voz, y dejarla preparada para que llegue a la persona que elijas en la fecha que elijas.

Preguntas frecuentes

¿Qué escribir en una carta para el futuro?

Quién eres ahora, qué sientes por esa persona, un recuerdo que compartís, lo que deseas para ella en ese momento y algo que te gustaría que supiera. Escribe pensando en quién la va a leer y cuándo.

¿Qué son las cartas «ábrela cuando»?

Un conjunto de sobres con una instrucción en el exterior, como «ábrela cuando estés triste» o «ábrela cuando me eches de menos», para que quien los recibe abra cada uno en el momento adecuado.

¿Cómo hago para que una carta llegue en una fecha concreta?

Puedes guardarla en papel y encargar a alguien de confianza que la entregue, programar un correo o usar una app que guarde la carta y la entregue el día que elijas.

¿Cuándo empezar a escribir cartas para el futuro de un hijo?

Cuando quieras. Muchos padres empiezan durante el embarazo o en el primer año, y escriben una carta en cada cumpleaños.